
Orión ("El Cazador") es una de las constelaciones más destacadas en el firmamento. Sus estrellas son muy brillantes y visibles desde ambos lados del hemisferio en invierno. Su rasgo más distintivo es una agrupación de tres estrellas en el centro de la constelación, conocidas como el Cinturón de Orión, Las Tres Marías o Los Tres Reyes Magos. Orión es reconocida universalmente, no sólo ahora sino a lo largo de la historia del hombre: en diversas civilizaciones podemos ver cómo esta agrupación de estrellas fue objeto de admiración, devoción e incluso inspiración en la construcción de complejos arquitectónicos. Repasemos algunos ejemplos:
SUMERIA Y ORIÓN
Es la primera civilización humana de la que tenemos constancia. Se constituyó entre los años 4.500 y 4.000 antes de Cristo en la región de Mesopotamia, entre los río Tigris y Éufrates, donde hoy se sitúa Iraq.
Registraron el movimiento de avance diario del sol en su aparición por el horizonte y detectaron que hay un momento en el año en q sale 2 días en el mismo sitio. En esos dos días el día y la noche tienen la misma duración y lo convirtieron en un punto de referencia al que llamaron equinoccio. Con ese punto de referencia empezaron a contar el transcurrir del tiempo de la tierra. Inventaron todos los conceptos de astronomía esférica, los polos, los ejes de rotación, la eclíptica, los solsticios y lo más increíble es que conocían el ciclo llamado precesión de los equinoccios. Éste consiste en el cambio gradual en la orientación del eje rotativo de la Tierra, siguiendo una trayectoria circular alrededor del polo, similar al bamboleo de una peonza. Este ciclo se completa cada 25.776 años.
También descubrieron que nuestro sistema solar gira alrededor de Alción, que es el sol central de las Pléyades, tardando 25.920 años en terminar cada vuelta. De esta manera los sumerios agregaron al tiempo terrestre el tiempo celeste, una enorme medida que determina ciclos que han sido precursores de significantes cambios. Dividieron el círculo de ese recorrido en 12 cuadrantes, representado cada uno por un animal, en lo que todavía hoy conocemos como zodiaco. Cada cuadrante o era dura 2.160 años y ahora estamos entrando en la era de Acuario.
Además dejaron registrada la existencia de todos los planteas de nuestro sistema solar, incluso Urano, Neptuno y Plutón, que sólo fueron redescubiertos recientemente por la astonomía moderna.
Representación sumeria en la que figura nuestro sistema solar con un planeta añadido, tal vez "Nibiru"...
Mucha de la información que tenemos acerca de los sumerios ha llegado a nosotros a través de tablillas de arcilla con textos y representaciones acerca de su vida y creencias. Quizás la figura más representativa en su estudio fue el recientemente fallecido Zecharia Sitchin, un conocido arqueólogo e historiador que, después de traducir miles de tablillas sumerias, llegó a contundentes conclusiones que explica en los numerosos libros que tiene publicados. Según sus estudios, los sumerios hablaban de la existencia de un planeta más en nuestro sistema solar, denominado Nibiru o Planeta X, cuya órbita alrededor del sol trazaría una elipse muy marcada y que tardaría 3.600 años terrestres en completar. En este planeta habitaban unos seres inteligentes llamados Anunnaki, que provenían originalmente de la Constelación de Orión, y que crearon la raza humana en la tierra a partir de la manipulación genética de homínidos. Además, fueron ellos quienes transmitieron al hombre todo el conocimiento relacionado con tecnología, arquitectura, agricultura, medicina, etc. (curiosamente al igual que los Elohim descritos en el libro de Enoch).
Esta teoría supuso todo un desafío para la comunidad científica y de historiadores tradicionales, que optaron por interpretar los mensajes de estas tablillas sumerias como pura mitología o creencias religiosas. En cualquier caso, fueran mito o realidad, es interesante que los Anunnaki provinieran de Orión, porque esto nos da un apunte de que la civilización sumeria relacionaba el origen de la humanidad con esta constelación.
Fragmento de piedra tallada con escritura sumeria en el 2450 A.C. Museo Louvre, París.

Imagen cedida por Eric Gaba.
EL ANTIGUO EGIPTO Y ORIÓN

Sección de la Pirámide de Keops con indicaciones de los canales que comunican con el exterior.

Curiosamente, dos de los dioses principales de los egipcios eran Osiris y su mujer Isis, a los que asociaban con Orión y la estrella Sirio respectivamente, y eran considerados los creadores de La Tierra y de la humanidad. Una vez más, nos encontramos ante una civilización que asociaba a Orión con el origen del hombre.
Al superponer el mapa estelar del Cinturón de Orión sobre la posición de las Pirámides de Gizeh, vemos que el patrón coincide.
TEOTIHUACÁN Y ORIÓN
Los monumentos más destacados en el lugar son la Pirámide del Sol, la Pirámide de la Luna y el Templo de Quetzalcóatl. El astrónomo británico Gerald S. Hawkins explica en su libro "Más allá de Stonehenge", cómo la construcción de Teotihuacán está estrechamente ligada a algunas constelaciones. Mediante un programa informático descubrió que algunos de los edificios están orientados hacia la estrella Sirio (la misma que en el antiguo Egipto se identificaba con la diosa Isis, esposa de Osiris). Posteriormente, Adrian Gilbert investigó la posible relación entre las pirámides de la Luna y el Sol y el Templo de Quetzalcóatl con las tres estrellas del cinturón de Orión, observando que existe una correlación, al igual que ocurre con las Pirámides de Gizeh en Egipto.
Aquí vemos cómo la posición de las estrellas del cinturón de Orión también coincide con la de las pirámides principales de Teotihuacán.

ORIÓN EN LA CHINA ANCESTRAL

Mapa estelar del cinturón de Orión superpuesto a una fotografía aérea de las pirámides de Xian, China.
OTRAS CULTURAS QUE RENDÍAN CULTO A ORIÓN

LA CONSTELACIÓN DE ORIÓN DESDE LA CIENCIA ACTUAL
En estos últimos años, y gracias a los telescopios modernos, la astronomía la llegado a una serie de descubrimientos acerca de la fisionomía de la constelación de Orión. Uno de los más sorprendentes es que está cubierta por una gigantesca estructura de hidrógeno, plasma y estrellas nacientes: el Complejo de Nubes Moleculares de Orión, también conocido como M42. Este fenómeno, que se encuentra a 1500 años luz de nuestro planeta, destaca especialmente por ser una región intensa de formación estelar y hay indicativos de que nuestro sistema solar pudo tener su origen allí.
Nebulosa que cubre Orión, conocida como M42.
Es interesante contrastar este dato con la divinización de Orión por parte de aquellas primeras civilizaciones, que ya en aquellos tiempos consideraban Orión como el origen de su existencia y el lugar donde habitaban sus creadores. Nos encontramos ante uno de esos pliegues donde ciencia y creencias se solapan.
3 comments:
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mui buena enseñaza mui buenaaaa
gracias realmente interesante
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