Varias personas han tratado de encontrar evidencia en las figuras que los humanos y dinosaurios co-existían, para apoyar a sus creencias en el creacionismo. Otras dicen que la inspiración para las figuras vino de los huesos de dinosaurios que encontraron los nativos, o que las figuras son creaciones de la imaginación. Otras dicen que la colección es una simple broma.
Sea como sea, el sólo descubrimiento de tantas figuras en un sólo lugar, con tanto detalle y talento artístico, y con tanto conocimiento de los dinosaurios en un tiempo cuando hasta los mejores arqueólogos no sabían casi nada de la verdad de los dinosaurios, es algo increible.
Este es el cerro del Toro, donde se encontraron las figuras
Entusiamado por lo que parecían ser los restos de una cultura prehispánica hasta entonces desconocida, hace un trato con uno de los peones de su finca: le dará un peso por cada figurita que el hombre consiga desenterrar del yacimiento.
Día tras día, el incansable peón se presenta ante su patrón con una nueva pieza. Al principio, máscaras, vasijas o figuras de hombrecillos en posturas rituales. Poco a poco, sin embargo, van apareciendo figurillas de lo que son, inequívocamente, dinosaurios.
En 1954 el gobierno Mexicano mando cuatro arqueólogos bien conocidos para investigar. Un sitio diferente, pero cercano, fue seleccionado y una excavación meticulosa empezó. Encontraron numerosos ejemplares de figuras similares y concluían que el hallazgo era autentico. Sin embargo, tres semanas más tarde su reporte declaro que la colección era una estafa por la "fantástica representación de hombre y dinosaurio juntos".
Dieciocho ejemplares fueron sujetos a la prueba de termo luminescencia por la Universidad de Pensilvania, todos dieron fechas aproximadamente 2,500 A.C. estos resultados fueron retirados subsecuentemente cuando se supo que algunos de las figuras eran de dinosaurios.
En 1990 una investigación fue dirigida por Neal Steedy, y un arqueólogo que vivía del sustento de trabajos contractuales del gobierno Mexicano. Arbitrariamente escogí un sitio de excavación considerablemente alejado del sitio de Julsrud. Encontraron solo piezas de cerámica pero ninguna figurilla. Encargo pruebas de radiocarbono para algunas muestras de la colección de Julsrud el cual dio una excursión de fechas, 4,000 años para un rostro humano y 1,500 años para un dinosaurio.
2 comments:
parece increible que tal hallazgo este siendo ignorado e irreconocido de esta forma...???? porque?
porque confirmar que realmente los humanos convivieron con estas criaturas tumbaría toda la teoría de la evolución y también la historia "convencional", sólo por eso.
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