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9/08/2015

Un vídeo que debes ver y el misterio del número 23



Vídeo que le recomendamos ver, no por dejarse llevar por fechas anticipadas, sino por la interpretación a fondo de diversos mensajes ocultos tanto en películas como anunciaciones y hechos que se entrelazan de alguna manera, no pretendemos promover el alarmismo, recuerde que nadie sabe el día ni la hora más que Dios, no estamos insinuando tampoco que fin del mundo ocurrirá este mes, nos ha llamado más la atención el punto donde se menciona al colicionador de hadrones como un portal dimensional y cómo es que podría estarse preparando el regreso de los Elohim (los caídos, djinns), esto es algo que ya lo habíamos mencionado en este blog y lo hemos encontrado en el siguiente vídeo... le recomendamos verlo completo, usted es quién debe sacar sus propias conclusiones:




Datos curiosos sobre el número 23.


El enigma 23 es la extraña frecuencia de este número en diferentes sucesos de nuestra vida diaria, o sino, en sucesos que creemos significativos. De cierto modo: “está en todas partes”. A continuación hago una reseña de algunas coincidencias numerológicas con el número 23.


En Matrix Reloaded , el Arquitecto dice : La función de la Uno es ahora para volver a la Fuente , lo que permite una difusión temporal del código que llevas, reinsertando el programa de primera. Después de lo cual , se le pedirá que seleccione una de las Matrix 23 personas - 16 mujeres , 7 hombres - para reconstruir Sión. El incumplimiento de este proceso dará lugar a un fallo del sistema cataclísmica , matando a todos conectados a la matriz , lo que , unido a la exterminación de Zion, en última instancia, dará lugar a la extinción de la raza humana entera .





¿Coincidencias, casualidades o una puerta abierta a la locura? El número 23 es mucho más que el título de la última película protagonizada por Jim Carrey. Esta cifra se ha relacionado con extraños cultos religiosos y con la práctica de ceremonias satánicas. Y se cree que podría ser una especie de “virus mental” de rápida propagación, muy contaminante.

El número 23 es mucho más de lo que parece a simple vista. Muchos creen que es la cifra mágica de una extraña religión de reciente aparición. Otros lo identifican con diversos ritos satánicos e, incluso, hay quien opina que se trata de una especie de “virus mental”, una idea tóxica que se propaga rápidamente contagiando las mentes de quienes caen en su extraño embrujo. Los “vigésimo terceros” o twenty thirdians no son una secta, sino un grupo cada vez más numeroso de personas que están convencidas de que el número 23 dirige sus vidas. En su última película, El número 23, el actor Jim Carrey encarna a un hombre atormentado por esta cifra, que cree que está presente en todos los acontecimientos que marcan su existencia y que intenta buscar su significado. Una obsesión que le lleva al borde de la locura. El actor estadounidense ha reconocido públicamente en una reciente entrevista que él es uno de los “vigésimo terceros”, tal y como demuestran el nombre de su productora, JC23, integrado por sus iniciales y el número que durante años le ha obsesionado hasta tal punto que no duda en afirmar que el salmo 23 de la Biblia es como su mantra particular. Y parece ser que no es el único, porque el salmo 23 es posiblemente el más citado por los seguidores de este número: “El veintitrés me ha encontrado y no sé por qué”, dice un anónimo “vigésimo tercero” en un foro de Internet. Otro escribe que durante años el 23 se convirtió en el “enfoque y símbolo” de su vida. Y un tercero afirma que esta cifra “ha hechizado” sus pasos: “Cuando miro un reloj casi siempre marca la hora y 23 minutos”.

Éstos son sólo algunos de los casos anónimos de un fenómeno que parece estar en expansión, que llena las vidas de estas personas de todo tipo de casualidades y de aparentes coincidencias siempre relacionadas con el número 23. Un extraño enigma que escapa a la lógica cartesiana y que sólo se explicaría como fruto de una obsesión: si algo se busca se acaba encontrando, ya sean coincidencias con un número o relaciones sorprendentes con un signo astrológico. Tal vez sea simplemente una ficción más de Hollywood... O quizá no.


Lo cierto es que hay coincidencias que dan que pensar. Los seres humanos tenemos 23 pares de cromosomas en nuestro ADN y el número 23 es el que determina el sexo. También tenemos 23 discos vertebrales. La sangre tarda en recorrer el cuerpo unos 23 segundos. Una cabellera humana puede sostener un peso de hasta 23 toneladas. El ciclo físico de los biorritmos es de 23 días. El eje de la Tierra tiene una inclinación de 23 grados y medio respecto al Ecuador. El oráculo taoista I Ching se lee tras lanzar seis veces dos monedas, con valor de 2 y de 3, y el significado de su hexagrama número 23 es caos, separación, desintegración. Destrucción que los mayas pronosticaron para el 23 de diciembre de 2012 y que identificaron con el fin del mundo.

Una serie de aparentes coincidencias que para muchos son algo más. Y es que los “vigésimo terceros” o twenty thirdians se han dedicado a buscar las coincidencias que se producen en torno al número 23 y han confeccionado una lista prácticamente inacabable. Sólo las ciencias matemáticas ofrecen multitud de casos: el 23 está formado por la concatenación de los dos primeros números primos; es la cifra entera más grande que no constituye la suma de potencias distintas y el primo más pequeño para el que la suma de los cuadrados de sus dígitos es también un primo impar, así como el número primo más pequeño con dígitos consecutivos. Asimismo, es el resultado de sumar tres veces el tercer primo (5) más dos veces el segundo primo (3) más una vez el primer primo (2). El 23 es igual a la suma de 5 más 7 más 11, una operación en la que aparecen los cinco primeros números primos: 2, 3, 5, 7 y 11. 

Además, en 1900 el matemático David Hilbert propuso una lista con 23 problemas matemáticos, los llamados Problemas de Hilbert, que en la actualidad continúan sin resolverse. En otros campos científicos, como el de la química, este número también destaca, ya que el 23 de octubre se celebra el día del Mol en honor al número de Avogadro, que es el resultado de multiplicar 6,02 por un uno seguido por 23 ceros. En estadística encontramos la evidencia de que en una habitación con sólo 23 personas existe una probabilidad mayor al 50% de que dos de ellas hayan nacido el mismo día. Más aún, el 23 aparece en multitud de circunstancias históricas y literarias. El emperador Julio César fue apuñalado 23 veces cuando fue asesinado. Según el arzobispo irlandés Ussher, la creación del mundo se produjo el 23 de octubre del año 4004 a.C. Los personajes creados por el escritor Arthur Conan Doyle, Sherlock Holmes y su inseparable doctor Watson, vivieron en el 221 B de Baker Street durante 23 años.

Con tantas coincidencias, no resulta extraño que una de las mentes más brillantes y, al mismo tiempo, perturbadas, la del premio Nobel John Nash, cuya vida fue llevada al cine con gran éxito en la película Una mente maravillosa, interrumpiese una conferencia para anunciar que una fotografía del papa Juan XXIII que aparecía en la portada de la revista Life era en realidad él mismo disfrazado, porque el 23 era su número primo favorito. La lista de hechos relevantes relacionados con el 23 no tiene límites: desde el número de grandes maestres templarios hasta el escogido por grandes deportistas, como Michael Jordan y David Beckham. Asimismo, es el día del nacimiento de Shakespeare y el de su muerte, fecha que comparte con Miguel de Cervantes, y la jornada que eligieron en 1981 militares ultraderechistas para intentar dar un golpe de Estado en España, el 23 de febrero. Llegados a este punto, los más escépticos o racionales podrán argumentar que, de la misma forma que si alguien se compra un automóvil nuevo comienza a ver continuamente por la calle coches de ese mismo modelo o si una mujer se queda embarazada sólo ve mujeres en estado de buena esperanza, las coincidencias que se relacionan con el número 23 podrían producirse con cualquier otra cifra. Sin embargo, no hay grupos de “vigésimo segundos” ni de “decimoquintos”. El 23 tiene algo que parece atraer la atención de una forma especial. ¿Dónde radica su magia?

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