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lunes, 7 de diciembre de 2015

Las Profecías de la Madre Shipton

Hechizos

A continuación les presentamos unas profecías no muy conocidas pero que vale la pena leerlas, sabemos de antemano que los videntes tal como Nostradamus y la madre que mencionaremos, obtenían sus videncias a través del uso de técnicas ocultistas lo que significa que contactaban con entidades de otros planos ¿podrían ser confiables? bueno no hace falta decirlo, las profecías siempre son advertencias de lo que se aproxima y quien otorga el mensaje nunca dejará de hacer notar sus intenciones...

Ursula Southeil, quien sería conocida en la posteridad como la madre Shipton, nació en julio de 1488, en pleno reinado del famoso rey Enrique VIII, en una cueva ubicada en la localidad de Knaresborough, Yorkshire, Inglaterra. En calidad de hija ilegítima fue entregada en adopción por su madre biológica a los dos años y desde muy pequeña comenzó a manifestar los dones psíquicos de la previsión y la profecía.

Pero, pese a sus habilidades paranormales y su inteligencia, debido a su condición de mujer, no recibió instrucción como otros famosos videntes contemporáneos de su tiempo, como el célebre Michel de Nostradamus, lo que no le impidió realizar una serie de profecías que se cumplirían indefectiblemente a medida que pasaba el tiempo, como la disolución de la Iglesia Católica en tiempos de Enrique VIII, la caída del cardenal Wolsey, la prematura muerte del hijo de Enrique Eduardo VI, el sangriento reinado de “Bloody” María I, el ascenso de la reina Isabel en el trono de Inglaterra, la llegada de la terrible plaga a Londres en 1665 (“la muerte triunfante cabalga a través de Londres”, escribió la hermana Shipton en un verso), y el dantesco incendio del año siguiente en la misma ciudad; la derrota de la armada española y la llegada al trono inglés de la reina Victoria, entre otros hechos históricos.

A los 24 años Ursula Southeil se casó con el carpintero Toby Shipton, del cual tomó su apellido. Sus visiones acerca del porvenir se hicieron realidad con una claridad impactante y permitieron que se convirtiera en la profeta más temida y venerada de la Inglaterra de la dinastía de los Tudor. Se dice que su nombre se mencionaba en susurros, como si su sola mención anunciara los desastres que anunciaban sus temidas profecías. Con el tiempo, Ursula Shipton, en señal de respeto, sería conocida simplemente como la Madre Shipton.

Al igual que Michel de Nostradamus, para evitar la persecución por el delito de brujería, la Madre Shipton publicó sus profecías en rima y verso. En 1559 escribió una suerte de poema épico, que contenía sus profecías más famosas. La vidente fallecería en noviembre de 1561, en Clifton, Yorkshire, poco tiempo antes que Nostradamus. Fue enterrada, según afirma la leyenda, en tierra no consagrada en algún lugar de las afueras de York. La piedra que se plantó en su tumba tenía la siguiente inscripción: “Aquí yace ella que nunca mintió, cuya habilidad con tanta frecuencia se ha intentado. Sus profecías todavía sobrevivirán y mantendrán su nombre vivo.”

Las profecías de la Madre Shipton

Las profecías de la Madre Shipton fueron publicadas en 1641, casi 80 años después de su muerte. Tres siglos más tarde, varios de sus vaticinios llamaron poderosamente la atención de los estudiosos. En estas líneas, por ejemplo, parece que la profetisa parece anticipar el nacimiento de los automóviles y el auge de algunas actuales aplicaciones de Internet como Twitter y Facebook:

“Los carruajes andarán sin caballos y los accidentes llenarán al mundo de dolor. Los pensamientos volarán alrededor de la tierra en un abrir y cerrar de ojos. Qué extraño y, sin embargo, se harán realidad”.

Otro vaticinio de la vidente inglesa parece anticipar el nacimiento del cine, la incorporación de los aviones y los submarinos a la guerra moderna y la temida llegada de la II Guerra Mundial:

“Cuando pinturas parezcan ser vivas y libremente movibles, cuando los barcos como peces naden bajo el mar, cuando los hombres como las aves crucen los cielos, entonces la mitad del mundo bañado en sangre perecerá”.

La madre Shipton también anticipó en sus profecías el nuevo rol que jugaría la mujer en el tiempo presente, ya emancipada de su tradicional rol de esposa, madre y dueña de casa, además de referirse al auge de la convivencia entre parejas, el aumento de los divorcios y la disminución de los nacimientos y las cifras demográficas:

“En esos asombrosos y lejanos días, las mujeres adoptarán el deseo de vestir como hombres, y usarán pantalones y cortarán sus melenas y cabellos. Cabalgarán a horcajadas con la frente de bronce, como lo hacen las brujas en nuestros tiempos, El amor cesará y ya no se casarán y los pueblos disminuirán al disminuir los bebés”.

Profecías por cumplirse

Los vaticinios de la Madre Shipton, a la luz de los recientes acontecimientos mundiales, parecen tener varias connotaciones proféticas que parecen referirse a nuestro tiempo, aunque, por supuesto, esto está totalmente abierto a la interpretación, ya que algunos estiman que algunos de estos sucesos ya ocurrieron, mientras que otros especialistas afirman que estos mismos hechos están por ocurrir. Como sea que fuere, en los siguientes versos, la vidente parece referirse al creciente poder actual que ostentan las dos grandes potencias del lado oriental del mundo: China y Rusia, además de la llegada de una especie de plaga o enfermedad.


“Los hombres amarillos ganarán gran poder del oso poderoso, a quien ellos ayudarán. Estos tiranos no tendrán éxito en dividir el mundo en dos, mas de estos actos nacerá un gran peligro. Y una fiebre intermitente dejará muchos muertos”.

Sin embargo, una de las profecías más aterradoras formuladas por la Madre Shipton tienen que ver con el desencadenamiento de la Tercera Guerra Mundial, un conflicto que, supuestamente, estallaría en el Medio Oriente entre unas pocas naciones, y que, debido a la importancia geopolítica de la conflagración, traería aparejada la intervención norteamericana, lo que degeneraría en una guerra de alcances planetarios. Esa profecía dice lo siguiente:


“Ay, ay, La guerra vendrá de donde mora el turco y el pagano que en feroz riña se enfrascarán buscando como aniquilar sus vidas. Cuando el norte divida al sur y en las fauces del león el águila anide, entonces el impuesto, la sangre y la guerra vendrá a cada humilde hogar”.

Como si lo anterior no fuera lo suficientemente terrible, la madre Shipton también habla del azote que sufrirá la humanidad debido a varios desastres naturales:

“Cuando el hombre se aproxime al último siglo, tres montañas que duermen unirán su respiración y lanzarán hielos, llamas y muerte. Los terremotos engullirán ciudades y los mares subirán e inundarán regiones costeras”.

Sin embargo, la profetisa inglesa que nació hace cinco siglos también se refiere a un supuesto contacto de la humanidad con unos extraños visitantes, extraterrestres quizás, contacto que sería la antesala del nacimiento de una nueva forma de conciencia y, en definitiva, de una nueva era para la humanidad.

“Una serpiente plateada se verá y arrojará hombres de extraño semblante, mezclándose con la nueva tierra… estos extraños hombres aclararán las mentes del hombre futuro. Éstos se mezclarán y mostrarán cómo vivir. Y La edad de oro se iniciará de nuevo”.

 

"Que cuando dirán, Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción de repente, como los dolores á la mujer preñada; y no escaparán." 1 Tes 5:3

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Algunas cosas sobre los temas del artículo:

1. Al declarar a esta madre y a Nostradamus como 'videntes', concientemente o no, estás avalando o mostrando tu postura frente al tema de las profecías: que son reales, plausibles y verídicas. Esto se corrobora cuando las llamas 'advertencias'.

De entrada ya el artículo tendrá un sesgo, al evitar cualquier tipo de duda o cuestionamiento (que debe ser algo mínimo que se espere de las conspiraciones, aunque no se dé con frecuencia...).

2. Al considerarlos como reales se escapa el análisis sobre lo que es y lo que implica lo que para tí es una "profecía" o "advertencia". No analizas entonces cosas como: "¿a que le llaman profecía? ¿qué entiendo yo por eso? ¿tendra falencias vacíos o es una verdad?". Porque a la larga las llamadas profecías no son más que versos sin aparente sentido o contexto explicativo, que son tan vagas, generales y tan carentes de profundidad, que al igual que con las escrituras, su interpretación y validación recae inexorablemente en la subjetividad de cada persona.

¿Es eso malo? sí, y mucho. Resulta que entonces tenemos una frase tan ambigua y vacía (sin fundamentación) que puede ser interpretada por cualquier persona en cualquier contexto social e histórico. Cada persona tiene una carga de valores, creencias, cosmovisiones, elementos culturales, experiencias, además de estar insertada en un momento histórico y social dado: todos esos elementos tienen mucho que ver en el momento de hacer la interpretación de las llamadas "profecías". Hoy es fácil tomar una profecía de hace más de cien años de antigüedad, cualquiera, por ejemplo, y a la luz de las tensiones globales de hoy día decir con ínfulas de brillante: "esta profecía es de la tercera guerra mundial"; pero ignoran que bien pudo ser fácil, para las personas de la primera mitad del siglo XX decir "ese verso o dibujo anuncia la segunda guerra mundial, o la venida de Hitler al poder"; o una persona que pocos años después de publicada la dicha imagen o verso (en un contexto aún súmamente religioso de la Edad Media) dijera: "ella predecirá X coda, como la llegada del apocalipsis", pero tú hoy (siglo XXI, aunque sigan haciendole caso a essas cosas) dijeras: "anuncia la llegada de un lider reptiliano (o cualquier basura de turno)"

¿No ven el problema entonces?. Ver hacia el futuro de manera profética es una estupidez. Y más tonto aun a partir de imágenes o frases simplonas que hizo una persona con determinadas características sociales, culturales y con ciertas creencias subjetivas y vivencias, desde un tiempo determinado. Esas "advertencias" (sí, claro...) serán mensajes que se interpretarán hasta que la ignorancia humana nos de...

No sé si la tontería es por las ansias de conocer el futuro, cual película de ciencia ficción o qué, pero lo chistoso es que a esas ansia, SIEMPRE, en las conspiraciones, viene acompaña de falta de rigor y seriedad, de falta de conocimiento crítico, acompañada de creencias religiosas superficiales, ramplonas y acomodadas a conveniencia del "despierta-conciencias" payaso de turno, que no son capaces de reconocer sus errores y vacíos con el fin de mejorarlos: sino que siguen en constantes círculos, anunciando profecías a diestra y siniestra sin que se cumplan.

DíaNegro.

Anónimo dijo...

3. Dices que son mensajes de lo que se aproximan. Pero ¿quién dice cuándo llegarán entonces?, ¿quién dirá de forma definitiva: "esta imagen/verso decía esto y ya, fin de la profecía"? Porque si uno dice eso hoy, en unos meses llegará otro despierto a decir "no, no, no, esta profecía habla es es de esto y no de eso"; como bien pudo llegar hace doscientos años alguien y decir que esa profecía se cumplió ya. ¿Y entonces? ¿hay que darle tanta importancia a algo tan superfluo?

4. ¿Qué son dones quiquícos y cómo se validan? si alguien tiene capacidad de previsión profética, ¿por qué deriva entonces en productos que no explican nada, nisiquiera en su propio tiempo vivido?

5. Guerras y desastres naturales han ocurrido, ocurren y ocurrirán. ¿Cómo datar la profecía entonces a un sólo acontecimiento y fecha particular?

6. simbolos como el águila, el Oso y el León, será que ¿son usados exclusivamente en tiempos contemporáneos? ¿o será que no han sido utilizados en otros momentos, situaciones y con otras connotaciones?

DíaNegro.

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